La nueva secretaria de Estado de E.U, nombró a Todd Stern, el principal representante de su país en las conversaciones que dieron el Protocolo de Kyoto, como enviado para el cambio climático.

Con estas medidas, el gobierno de Obama comienza a revertir la política sobre medioambiente de su predecesor, George W. Bush, quien se negó a ratificar el Protocolo de Kioto y durante mucho tiempo puso en duda la existencia del cambio climático.
En declaraciones en una ceremonia en el Departamento de Estado para anunciar el nombramiento, Clinton afirmó que "el liderazgo de E.U. es básico para afrontar los desafíos del siglo XXI, y de éstos uno de los principales es la amenaza global, compleja y urgente del cambio climático".
"La urgencia de la crisis global sobre el cambio climático no se debe minimizar, ni hay que hacer caso omiso, o despreciar, de la ciencia que habla de ello o los datos concretos. Ya ha llegado el momento del realismo y la acción", sostuvo la secretaria de Estado.
"Si nuestra mayor obligación en la vida es cuidar de nuestros hijos y dejarles un mundo mejor, debemos enfrentarnos ya al cambio climático con un nivel completamente nuevo de compromiso, energía y dedicación", afirmó Stern.
Como enviado, Stern será el principal negociador de Estados Unidos en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático, tanto multilaterales como bilaterales.
Stern asumirá su nuevo cargo en la próxima reunión de la ONU sobre el asunto prevista para diciembre en Copenhague.
El nombramiento se anunció después de que el presidente de E.U., Barack Obama, diera instrucciones a su Gobierno, en una serie de decretos ley, para que pongan en marcha medidas contra las emisiones de gas invernadero y para mejorar el rendimiento en el consumo de los vehículos.
El nuevo enviado formó parte del Gobierno de Bill Clinton entre 1993 y 2001, en el que coordinó la Iniciativa presidencial sobre cambio climático global y las conversaciones para el Protocolo de Kyoto.
Durante el mandato del ex presidente George W. Bush enseñó en la Universidad de Harvard.
En la actualidad formaba parte del Centro para el Progreso Americano, un centro de estudios de corte progresista, además de trabajar para un conocido bufete de abogados.