
En términos globales se calcula que el 20 por ciento de las emisiones de CO2 que llega a la atmósfera del planeta se debe al fenómeno de la deforestación por la quema de los bosques. En Colombia el tema es crítico.
De acuerdo con datos satelitales, al año, los incendios forestales queman 14 mil kilómetros cuadrados, con mayor impacto en los llanos orientales. Así se desprende de un estudio que se adelanta en el Departamento de Biología de la UN en Bogotá.
El dato lo entregó el experto español en temas forestales Federico González Alonso, del Centro de Investigación Forestal del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España, quien adelanta la investigación en Colombia, junto con la profesora Dolors Armenteras, docente de Biología de la UN.
“Estamos estudiando el régimen de los incendios forestales en Colombia con base en la información que proporcionan los satélites de observación de la tierra. El proyecto consiste en analizar la información desde el punto de vista de los focos de calor que están activos y que el satélite detecta por la gran cantidad de energía que se produce en estas áreas forestales. Los satélites permiten evaluar el área que se ha quemado”, detalla González Alonso.
En la actualidad se cuenta con registros satelitales de los últimos siete años, con los cuales se analiza cómo evoluciona el fenómeno de los incendios forestales, tanto en el tiempo como en el espacio, así como la relación con los tipos de cubierta vegetal en los que se producen las quemas. De esta manera se podrá determinar qué tipo de material vegetal es el más propenso a los incendios.
Los datos de la investigación arrojan, por el momento, que la mayor cantidad de incendios o de áreas quemadas que ocurren en el área de los Llanos Orientales todos los años, fundamentalmente en los meses de enero, febrero y marzo. El año más crítico en el país fue el 2004, que fue bastante seco y se llegó a registrar 19 mil kilómetros cuadrados de área quemada.
“Esta información es muy valiosa para muchas personas e instituciones. En primer lugar para conocer la evolución del fenómeno; además, es una información objetiva, puesto que es independiente de los reportes oficiales, ya que los datos nos los entrega directamente el satélite, con grandes probabilidades de ser ciertos”, manifiesta el experto español.
Añade que, evidentemente, el cambio climático está relacionado con esta clase de fenómenos, que ayudan a elevar la temperatura de la Tierra. El impacto también se siente en los regímenes de precipitación. “Estos dos factores, tanto la temperatura como la humedad, condicionan de forma muy crítica el fenómeno de los incendios; en cuanto más temperatura y más sequedad en la vegetación, más probabilidad de que se declaren incendios forestales”.
La situación de América Latina por los incendios forestales es crítica, sobre todo en países como Brasil, en donde se concentra la mayor cantidad de incendios promedio en el mundo. Esto es grave si se tiene en cuenta que el Amazonas es, literalmente, el pulmón del mundo, porque allí se almacena la mayor cantidad de biomasa (carbono) del mundo.
El mensaje de Federico González es que los Gobiernos deben conocer lo que está ocurriendo con los ecosistemas del país. Así mismo, deben apoyar la investigación con el concurso de tecnologías como los satélites, para conocer la dimensión y la distribución del fenómeno, y una vez conocido tomar las medidas oportunas.
FUENTE: www.agenciadenoticias.unal.edu.co
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